A pesar de enfrentar múltiples desafíos técnicos y un retraso de más de dos horas, Shakira brilló en el escenario, moviendo sus caderas con la energía que la caracteriza. La artista, conocida como “La Loba”, no solo cautivó con su música, sino que también deslumbró con más de 12 atuendos distintos, cada uno diseñado para mantener el espectáculo vibrante y emocionante. Sus conciertos, que superan las dos horas de duración, han sido elogiados por la dedicación y el esfuerzo que ha puesto en su preparación, que se extiende por más de un año.