La influenciadora, quien hace cinco años se vio envuelta en un escándalo que la llevó a la cárcel, lamenta la separación de su hija y la pérdida de su carrera en redes sociales. “Me quitaron las redes sociales y me hicieron pagar una multa”, agregó, mostrando su arrepentimiento por los errores del pasado. Epa Colombia se ha esforzado por reparar el daño causado, insistiendo en que merece una segunda oportunidad y cuestionando la desigualdad en el sistema judicial, al señalar que otros han cometido delitos más graves y siguen en libertad.